Este maquillaje debe ser sencillo y suave, dándole al rostro una belleza natural llena de vida y luz. Se buscan tonos suaves, líneas imperceptibles y texturas ligeras para conseguir un efecto atractivo y natural sin ser excesivamente pintado. El cuidado de las cejas también es importante pues estando descuidadas desproporcionan los rasgos y la expresión.
Hay que tener en cuenta que la luz natural no siempre es la misma. Así, en los días claros no se modifican los colores, porque se reflejan como son realmente. En días de invierno, los colores cálidos se acentúan y los colores fríos se oscurecen. En días soleados, los tonos fríos parecen más agresivos y los cálidos más dorados. Durante el día son preferibles los tonos neutros (gris, marrón, negro, rosa, beige), más naturales y favorecedores.
Pasos a seguir

Visajismo del maquillaje de día
Maquillaje brillante
Este maquillaje es igual que el de día y por lo tanto seguiremos el mismo orden, variando únicamente el orden de los polvos y el fondo.
Aplicaremos productos cremosos y nacarados. El colorete se realiza con barra de labios difuminada con los dedos.
Está especialmente indicado para pieles muy secas, personas mayores ó muy jóvenes y para el verano.
La función de los polvos en este maquillaje es la de fijar mejor el fondo, tapar pequeñas imperfecciones y dar un aspecto más natural que si se utilizase sólo el fondo.